Tarta de Piña – Postre Venezolano

¡Felices fiestas y mis mejores deseos para 2015!

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Aquí os dejo la foto de una tarta que hicimos hace unos días me querida consuegra Xell y yo.   Es un postre venezolano que no suele faltar en estas fiestas y que es muy fácil de hacer.  Os animo a que lo probéis.

Ingredientes

  • Lata de piña en almíbar o rodajas de piña natural
  • 1 yogur
  • aceite de oliva (1 medida del yogur)
  • azúcar (2 medidas de yogur)
  • harina (3 medidas de yogur)
  • 1 sobre de levadura (16 g.  de polvo para hornear)
  • harina y mantequilla para untar el molde

Elaboración

  • Enciende el horno y déjalo precalentando a 180º
  • Haced un caramelo ligeramente tostado y vertedlo en un molde para tartas
  • Colocad las piñas encima y en el agujerito poned una cereza.  Como no teníamos cerezas pusimos arándanos
  • Mezclad el resto de los ingredientes y vertedlo en el molde
  • Hornea unos 40 minutos.   Vigila la tarta porque dependiendo de la altura del molde puede estar hecha en menos tiempo.
  • Cuando la saques del horno tienes que desmoldarla rápidamente para que el caramelo del fondo no se enfríe y se te quede pegado al fondo de la tartera.

Deliciosa para desayunar y merendar.  En estas fechas, te animo a que la combines con una taza de chocolate espeso y caliente.   Hummmm!

¡Feliz fin de año! y Felicidad, salud, amor, alegría y momentos inolvidables para 2015.

PS:  No es muy “raw” pero, ¡que caray!  solo se vive una vez y un poco de azúcar, mantequilla y harina no matan a nadie…

 

Cuando las ideas se hacen realidad

girl with raised hands and broken chains

Hace unos meses empecé a escribir sobre la necesidad de simplificar mi vida, el hacerse un plan de acción y el tener la disciplina para llevarlo a cabo.    Bien,  hoy puedo deciros que,  cuando una está decidida a hacer algo porque cree en ello, acaba encontrando la manera de convertirlo en realidad.

Hace menos de dos meses vivíamos en una casa en L’Ametlla, teníamos perros y gato, subidas y bajadas a Barcelona casi diarias, gastos de jardín, dos coches, calefacción, mantenimiento y un espacio enorme lleno de cosas que, la experiencia me ha demostrado, no necesitábamos.

Al día de hoy,  vivimos en 50 metros, tenemos un coche que se pasa aparcado casi todo el mes, los perros y el gato viven felices con otros propietarios, nuestros gastos se han reducido a la mitad y, aunque sería exagerado decir que vivimos con lo puesto,  casi, casi.     El resultado de todo esto es que tenemos más tiempo, más dinero, menos problemas y una sensación de ligereza que – una vez probada – pretendo seguir ampliando.

Ya lo dicen los budistas, nos atan las cosas materiales y somos infelices porque vivimos en un anhelo constante por lo que no tenemos.   En paralelo y todo sea dicho, cuando me acuerdo,  practico el mindfulness que no es otra cosa que lo que los “profundos” denominan LA CONCIENCIA PLENA,  el estar en el aquí y en el ahora en lugar de pasarnos la vida pensando en lo que fue o en lo que será.  Esta parte he de confesaros que me resulta mucho más difícil que la de deshacerme de cosas materiales…pero, en ello estoy porque cuando tengo la disciplina y la entereza para hacerlo vislumbro que por ahí está el camino hacia la auto-realización del que tanto hablaba Abraham Maslow.

En paralelo, desde hace un par de meses estudio cocina.  Si, si, cocina para sacarme el título de cocinera. Siempre he dicho que quien trabaja con las manos forzosamente tiene que ser más feliz.   Crear y ver tu creación (además de disfrutarla) tiene mucha fuerza.   Por supuesto que esta es una opinión personal y para nada pretendo que estéis de acuerdo, solo la comparto para que entendáis por donde voy.   Cocinar, coger un producto en su estado puro y transformarlo en algo delicioso, compartirlo con quien quieres y sentir que aquello que te estás comiendo es tu obra…ahora entiendo a los grandes (y pequeños) chefs!

He tenido olvidado el blog y no por falta de cosas que contar sino por escasez de tiempo, confío en que en las próximas semanas podré compartir más cosas y con mayor frecuencia.

Mientras tanto,  tomad nota que he cambiado de dirección y de teléfono,  que Jabones La Gallina Feliz ha pasado a formar parte de una divertida y enriquecedora experiencia del pasado y que inicio una nueva etapa llena de planes e ilusiones que iré compartiendo con vosotros.

¡Feliz semana!

Nuevo teléfono:  93 252 62 64