Respira antes de hablar

breathe before you speak

Estoy descubriendo, poco a poco, la importancia de la respiración en nuestras actividades cotidianas.  ¿Por qué no nos enseñan algo tan importante en parvularios o primaria?   La mayoría vamos por la vida respirando de forma incorrecta y al final del día estamos agotados y con la mente embotada.

Uno de los mejores (y mas difíciles) momentos para practicar la respiración es durante una conversación.   No sé vosotros pero yo la mayoría de las veces en lugar de escuchar estoy ocupada pensando que voy a contestar en cuanto la persona que está hablando acabe con su frase.  En ocasiones, y esto me fastidia admitirlo, interrumpo con palabras como “espera, espera un momento que te cuento lo que me pasó…”

Cuando interrumpimos al otro o estamos más preocupados por lo que tenemos que decir que por escuchar,  no voy a entrar en si es o no una falta de educación (que lo es), además nos perdemos la oportunidad de conocer mejor a quien tenemos delante, de darle ocasión de expresarse hasta el final, de pensar con calma y serenidad si queremos añadir o argumentar algo y en general, a convertir un momento sin trascendencia en uno de mayor relevancia.

En los últimos meses estoy muy ocupada practicando el mindfulness y parte de la práctica consiste en respirar profundamente antes de hablar,  en tomar conciencia del momento, escuchar con atención lo que el otro dice y centrar la atención en sus palabras, gestos y tono de voz antes de contestar.    Para mi no es nada fácil pero puedo deciros que cuando lo logro…las conversaciones son más interesantes, mi interlocutor se relaja y al final acaba mostrándose más dispuesto a escuchar pues, entre otras cosas,  es parte de nuestra naturaleza humana imitar la conducta del otro.

La próxima conversación que tengáis en el día de hoy, acordaros de este propósito y antes de abrir la boca para decir algo,  respirad profundamente…a ver que pasa.

¡Feliz domingo!

 

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