Para pensar…

Cementerio

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El hombre se dirige al chino, y le pregunta:

– ‘Disculpe señor, pero ¿cree usted que…de verdad el difunto comerá el arroz?

– ‘Si’, respondió el chino… ‘Cuando el suyo venga a oler sus FLORES.’

MORALEJA: 

Respetar las opciones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener.  Las personas son diferentes, actúan diferente y piensan diferente. No juzgues… Solamente COMPRENDE y RESPETA.

¡Feliz semana!

 

 

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La indefensión del ciudadano común

Ryan Air –  Compramos cuatro billetes Santiago de Compostela/Barcelona  a través de Atrápalo, nos envían localizador y confirmación de la compra e imprimimos el documento como comprobante oficial.

Sorpresa al llegar al mostrador de Ryan Air para embarcar –  “¿no tienen impresas sus tarjetas de embarque?”  no, básicamente porque en ningún sitio (web, mensaje de confirmación) nadie menciona dicha tarjeta de embarque.  ” ah, pues para embarcar tienen que pagar €70 + iva por tarjeta” (además de lo que ya has pagado por el billete).

Que alguien me lo explique,  tengo la confirmación de la compra,  ellos pueden confirmar que he pagado, tienen la reserva porque han comprobado nuestros nombres en la pantalla del ordenador  ¿para que carajo necesitan la tarjeta de embarque si además,  sus vuelos son tipo autobús?  Ni siquiera llevas el asiento asignado!!!!!

Ante nuestra indignación y sorpresa, trabajadores que se encogen de hombros, demuestran la misma empatía que demostraría un garbanzo y no ofrecen solución o alternativa alguna más que pagar.

Ante la pregunta de donde podemos imprimir las tarjetas de embarque, visto que las nuevas tecnologías móviles permiten que uno pueda hacerlo prácticamente en cualquier lugar que cuente con una impresora,  vuelven a poner cara de me-importa-todo-tres-pitos-porque-ya-te-he-cobrado y nos contestan “lo siento, ya no se puede imprimir la tarjeta porque faltan ¡tres horas! para embarcar y para imprimir la tarjeta solo hay tiempo hasta cuatro horas antes del embarque”.

Ante nuestras preguntas sobre el procedimiento,  ninguna respuesta coherente.  La culpa es de Atrápalo, contacten con ellos.   Nosotros no tenemos nada que ver.    En la oficina de reclamación del aeropuerto, respuesta del que nos atendió “ah, si, pasa continuamente,  no se puede hacer nada,  esta gente le toma el pelo al pasajero pero las autoridades no hacen nada”.   Vamos a la policía – que tiene unas bonitas oficinas en el aeropuerto – a poner allí la denuncia.    Tocamos el timbre, esperamos un rato, nadie contesta.   ¡Viva España!

De alguna manera toda la paz y buen rollo que disfrutamos durante el Camino de Santiago, desaparece en pocos minutos.

Llegada al avión.   Un circo.     Desde el despegue al aterrizaje,  el personal de Ryan Air (a quien todo sea dicho, se le cae la cara de vergüenza, del papelito que les toca hacer) se pasa todo el vuelo destrozando una experiencia ya de por sí cansina y aburrida, en un mercadillo vulgar, ruidoso y sin sentido alguno.

Desde vender tarjetones de “rasca-rasca”,  animar a los pasajeros a que compren lotería,  anunciar por activa y por pasiva bocadillos a precio de platos del Bulli,  cachivaches y objetos varios e inútiles en “duty free” ¿qué duty free si estamos en un vuelo nacional?,  ¡en fin!  todo el trayecto lo convierten en una demostración grotesca y decepcionante de mercantilismo absurdo y descarado.   Mi único consuelo es que no vi a un solo pasajero rascarse el bolsillo para comprar nada.

 

Tengo en mis manos el documento para hacer la denuncia formal pero, como la mayoría de las personas,   llego a la misma conclusión.  ¿Para qué seguir perdiendo el tiempo?  Estos de Ryan Air han salido hasta en la televisión gracias a su mala gestión, mal servicio y problemas mayores y…ahí siguen tan panchos.   Pero si uno lo piensa bien,   vienen de fábula para incrementar el tráfico entre aeropuertos a los que antes no llegaba nadie y ahora probablemente llegue un montón de gente…después de todo, si profundizamos…no son más que la copia de un modelo que han impuesto nuestros queridos gobernantes….el ciudadano de a pie está para que lo explotemos hasta que ya no podamos sacarle nada más.  Así nos va.

A mi, si me pierdo, no me busquéis en ningún vuelo de Ryan Air.

 

De regreso del Camino de Santiago

El Camino de Santiago - Jun 2013

Como dice todo el que ha ido,  “tienes que hacerlo”.   Si, yo también me he convertido a la magia del Camino.    A pesar de que nos llovió casi cada día, a pesar de los ronquidos de aquellos con los que compartimos los albergues, a pesar de la comida de “rancho”,  merece la pena hacerlo.

El paisaje,  el buen rollo de todo aquel con el que te cruzas, la paz, la sensación de estar en el aquí y en el ahora, disfrutando del canto de los pájaros, de la belleza de lo que te rodea, de reírte con tus compañeros de viaje y de caer rendido en la cama…todo ello hace que, al menos una vez en la vida, merezca la pena hacer el Camino.

¡Nos vamos a hacer El Camino de Santiago!

El Camino de Santiago

 

Después de una semana agotadora,  mañana nos vamos a hacer El Camino de Santiago.  Voy con muchas expectativas porque todo aquel que lo hace, incluido mi “terrenal” marido,  regresa transformado o explicando que hay un antes y un después del “Camino”.

No las tengo todas conmigo porque caminar 20 kilómetros y pico no es algo que hago de forma habitual no obstante,  intuyo que habrá algún tipo de energía que hará que alcance el objetivo diario.  En caso de no ser así…llevo algún que otro ibuprofeno para mitigar los dolores.

Me siento afortunada de poder hacer este paréntesis y dejar aparcados por unos días los quehaceres de la vida cotidiana.   Me seduce la idea de dejar la mente en blanco y disfrutar del entorno, simplemente dejarse llevar por la inercia del caminar y dejar la mente como un folio en blanco en el que escribir durante una semana nuevas sensaciones, experiencias y emociones.

¡A la vuelta os cuento!   y  me digo a mi misma  …. ¡Buen Camino!